jueves, 7 de enero de 2010

Resumen del libro: "Desarrollo de la capacidad intelectual y creativa"



INTRODUCCIÓN

“Desarrollo de la capacidad intelectual y creativa” es un libro escrito por Viktor Lowenfeld y W. Brittain publicado en 1973, se ha convertido en uno de los textos fundamentales para la didáctica de la educación artística del S.XX.

El libro nos habla de la importancia del arte en la educación, de los beneficios de este para el crecimiento y el desarrollo de los niños, de la creatividad y la estética. Para adentrarnos en estos temas Lowenfeld divide el desarrollo en etapas, primero nos habla de el arte en la escuela primaria, diferenciando entre la fase de garabateo (de 2 a 4 años), la fase preesquemática (de 4 a 7 años), la fase esquemática (de 7 a 9 años) y por último el amanecer del realismo (de 9 a 12 años). Continúa hablando del arte en la enseñanza secundaria, diferenciando entre la edad del razonamiento (de 12 a 14 años) y el periodo de decisión ( de 14 a 16 años).

En cada uno de los temas podemos encontrar un resumen y ejercicios que nos proponen experimentar con niños de cada edad, además de aportar datos de investigaciones llevadas a cabo por los autores y documentación gráfica.

En el texto también hay lugar para el análisis de la actuación del profesorado ante la educación artística. Otorga al profesor la responsabilidad de organizar el medio en el que se desenvuelve el niño, proporcionar el material necesario y adecuado a cada etapa, y decidir el método para impartir los conocimientos sin influir demasiado en las decisiones de los alumnos. El profesor tiene que ser orientador y debe tener siempre presente las necesidades de sus alumnos.

Me parece un libro adecuado para la introducción a la didáctica de la educación artística ya que en él se realiza un examen exhaustivo del desarrollo y las transformaciones que experimenta un niño a medida que crece no solo en lo que al arte se refiere.










ÍNDICE DEL LIBRO

1. La importancia del arte en la educación.

Significado de las actividades artísticas.

Significado del arte para los niños.

Los sentidos como factor fundamental de la formación.

Autoidentificación y autoexpresión.

Significado del arte para la sociedad.

El significado del producto artístico.

2. Entender el crecimiento y el desarrollo.

El arte como reflejo del desarrollo.

La materia en el arte.

Significado de las fases evolutivas.

Importancia de la experiencia artística

El arte como medio básico de la formación.

Tendencias históricas de la educación artística.

El arte como medio para entender el crecimiento.

- Desarrollo emocional, intelectual, físico, perceptivo, social, estético, creativo.

3. El desarrollo de la creatividad.

Significado de creatividad.

Conducta intelectual y creativa.

Los centros escolares y la creatividad.

Medición de la creatividad.

Métodos para desarrollar el potencial creativo.

Arte y creatividad.

4. La evolución de la conciencia estética.

Significado de estética

Apreciación del arte.

Conciencia cultural y estética.

Cambios en el gusto estético.

La estética y los gustos de la sociedad.

Las preferencias y la personalidad.

Desarrollo estético.

El niño en la fase de educación infantil.

El niño en la escuela primaria.

El estudiante de secundaria.

Un programa para el desarrollo estético.

La educación infantil.

La escuela primaria.

La secundaria.

5. El arte en la escuela de primaria.

Actuaciones en el aula.

Importancia del material y las destrezas.

Técnicas y procedimientos.

Materiales artísticos y fases evolutivas.

Materiales artísticos en el aula.

El profesor de Arte.

Identificarse con el niño.

Identificarse con el entorno.

Motivación en el aula.

Ampliar el marco de referencia.

Motivación y desarrollo.

La motivación y el niño inseguro.

Experiencias educativas integradas.

Evaluar el arte infantil.

Libros de ejercicios y cuadernos para colorear.

Copiar.

Exposiciones y concursos.

6. Los comienzos de la expresión del yo. La fase de garabateo, de 2 a 4 años.

La importancia de los primeros años de la infancia.

La evolución del garabateo.

Garabateo desordenado.

Garabateo controlado.

Significado del color.

El medio y el proceso evolutivo.

Garabateo como medio de desarrollo.

Motivación artística.

Materiales artísticos.

7. Los primeros intentos de representación. La fase preesquemática, de 4 a 7 años.

Importancia de la fase preesquemática.

Características de los dibujos preesquemáticos.

Significado del color.

Significado del espacio.

El desarrollo del niño de los 4 a los 7 años.

Los dibujos preesquemáticos como reflejo del crecimiento.

Motivación artística.

El tema.

Materiales artísticos.

8. La conquista de un concepto de la forma. La fase esquemática, de 7 a 9 años.

Importancia de la fase esquemática.

Características de los dibujos esquemáticos.

El esquema humano.

El esquema espacial.

La línea básica como parte del paisaje.

Otros medios de representación espacial.

Las representaciones en rayos X.

Representaciones de tiempo y espacio.

Significado de las variaciones en el esquema.

Significado del color y el diseño.

El desarrollo del niño en la escuela de primaria.

Los dibujos esquemáticos como reflejo del desarrollo.

Motivación artística.

El tema.

Materiales artísticos.

9. El amanecer del realismo. La edad de la pandilla, de 9 a 12 años.

Importancia de la edad de la pandilla.

Características de los dibujos de la edad de la pandilla.

Significado del color.

Significado del espacio.

Significado del diseño.

El desarrollo del niño en la edad de la pandilla.

Los dibujos en la edad de la pandilla como reflejo del crecimiento.

Motivación artística.

El tema.

Materiales artísticos.

10. El arte en la enseñanza secundaria.

El papel del arte.

La transformación psicológica de la primaria a la secundaria.

Importancia de la autoidentificación.

Desarrollo de dos tipos creativos.

Expresión creativa y espacialización cerebral.

Implicaciones del tipo de predominancia cerebral.

Métodos de trabajo en el arte.

La creatividad en el programa de Arte de secundaria.

11. La edad del razonamiento. La fase seudonaturalista, de 12 a 14 años.

Importancia de la fase seudonaturalista.

La representación de la figura humana.

La representación del espacio.

La importancia del color y el diseño.

El crecimiento reflejado en el arte del adolescente joven.

Secundaria obligatoria: visión de una chica

Motivación artística.

El tema.

Sentimientos y emociones.

La vida escolar.

El diseño y la naturaleza.

Materiales artísticos.

Los ordenadores y la formación artística.

12. El periodo de la decisión. El arte adolescente, de 14 a 16 años.

La importancia del arte en el final de Secundaria y Bachillerato.

El estudiante del final de Secundaria y Bachillerato.

El adolescente y la sociedad.

El entorno del instituto.

El fundamento del arte en Secundaria y Bachillerato.

La estructura de un programa de Arte.

La organización de la clase de Arte.

Actividades artísticas.

La importancia del diseño.

Integrar el arte.

Materiales artísticos.











RESÚMEN POR TEMAS

1. La importancia del arte en la educación.

Partiendo de que el arte es una actividad necesaria para el ser humano, dado que desde la sociedad más primitiva a la más desarrollada, incluso en situaciones extremas, se ha expresado a través de este medio, podemos deducir la importancia que tiene en la educación y el desarrollo de los individuos.

Aprendemos a través de nuestros sentidos, ellos son el contacto entre nosotros y el mundo que nos rodea. El ver, sentir, oler, oír y saborear nos proporcionan los estímulos suficientes como para ir labrando una visión de nuestro medio a través de la experimentación, lo que ayuda a un correcto desarrollo mental.

El arte, en los niños, es una revelación de como piensan y como ven el mundo, es un proceso complejo a través del cual agrupan diversos elementos de su experiencia para unificarlos y transformarlos en un todo nuevo que tenga sentido. Un niño es un ser dinámico, de manera que a medida que crece, la forma de expresión artística cambia. Un niño en la educación infantil puede que no reconozca un dibujo suyo al día siguiente, sin embargo un alumno de bachillerato observa su obra con una mirada muy crítica.

La importancia del arte en los niños radica en el proceso de creación, no en la obra acabada. Los adultos tendemos a relacionar el arte con la belleza y la estética, y tenemos que aprender a valorar las obras de los más pequeños por el nivel de expresividad e implicación del niño, que en la mayoría de los casos poco tiene que ver con la belleza.

Ya que nos hemos convertidos en observadores pasivos de nuestra cultura, tenemos que fomentar en los niños la utilización de los sentidos como medio para el desarrollo intelectual. En el sistema educativo actual, da la impresión de que el objetivo es desarrollar actividades concretas para que se pueda comprobar que han sido enseñadas en lugar de para ser utilizadas como medio de expresión. Aprender no significa acumular conocimientos, implica también el entendimiento de como utilizar dichos conocimientos.

A través de la expresión artística podemos encontrar la expresión del yo, podemos conocer la visión individual y subjetiva del mundo de otros, y comunicar a otros la nuestra. Una meta fundamental de la educación artística tiene que ser obtener satisfacción de la capacidad de crear con los medios que uno tiene sin necesidad de conseguir una recompensa, la meta tiene que ser la expresión en sí misma.

2. Entender el crecimiento y el desarrollo.

A través del estudio de los dibujos producidos por los niños podemos conocer el desarrollo evolutivo de estos. La expresión artística es reflejo de su desarrollo emocional, intelectual, físico, perceptivo, social, estético y creativo.

Cuando nos enfrentamos al arte como materia escolar, tenemos que se consciente de que no estamos ante una asignatura como matemáticas o química, en la que la temporalización de los contenidos es fundamental para avanzar. El educación artística un mismo contenido sirve tanto para niños muy jóvenes como para artistas profesionales, la diferencia se encontrará en la relación subjetiva de entre el creador y el entorno. Una persona puede ser representada por un niño de 5 años o por uno de 16, lo que cambiará será el lenguaje utilizado.

Al estudiar las discrepancias que existen entre las representaciones realizadas por individuos de diferentes edades podemos enumerar varias etapas. Sin embargo es difícil decir donde empieza una y donde acaba otra, aunque la evolución en el arte es continua, no todos los niños pasan de una etapa a otra en la misma época.

En primer lugar la etapa de garabateo, los niños empiezan haciendo trazos aleatorios sobre el papel que tienen ningún orden, normalmente, hasta los 4 años, que comienzan a representar objetos reconocibles. Los niños parecen divertirse haciendo garabatos, para ellos el arte es una forma de aprender y no algo que haya que aprender.

Desde los 4 hasta los 7 años, aproximadamente, podemos hablar de la fase preesquemática, en esta época los niños empiezan ha hacer sus primeros intentos de representación, suelen dibujar la típica imagen de persona formada por cabeza y pies colocada aleatoriamente sobre el papel rodeada por algún objeto de su entorno.

La siguiente se denomina fase esquemática, y va de los 7 a los 9 años. En este momento los niños empiezan a colocar los objetos en una línea recta en la parte inferior de la página, este tipo de obras suelen tener un aspecto muy decorativo. Los niños pequeños sitúan todo lo que dibujan en torno a ellos mismos, es decir, tienen un punto de vista egocéntrico y no son capaces de adoptar el punto de vista de otro.

La fase esquemática viene seguida por la fase que denominada como el amanecer del realismo, que va de los 9 a los 12 años. Muestran mucho más interés por el detalle y son mucho más consciente de sí mismos, en esta fase a diferencia de las anteriores, el niño oculta sus obras a la observación de los adultos. A partir de esta edad los dibujos empiezan a tener vida por sí mismos, los personajes se miran entre ellos o miran el paisaje sin necesidad de adoptar un punto de vista estático dirigido al espectador.

Alrededor de los 11 o 12 años se empieza a ver en las representaciones preocupación por cosas como la proporción y la profundidad, a esta etapa la llamamos fase seudonaturalista. Hay cantidad de autocrítica y los dibujos se esconden en cuadernos.

En torno a los 14 años, los jóvenes se encuentran en un punto en el que pueden desarrollar el interés real por el arte visual, es el momento de mejorar las cualidades artísticas de forma consciente. El desarrollo natural no se prolonga más allá de esta edad.

3. El desarrollo de la creatividad.

Probablemente el momento más decisivo para la estimulación del pensamiento creativo sea cuando el niño comienza la escolaridad regulada. Para crear la mejor preparación es el propio acto de creación, dejando que los niños descubran por sí mismos no solo lo que saben, sino también enseñándoles el camino hacia el descubrimiento de lo que no saben. Todos los niños nacen creativos, es una cualidad innata no solo en los humanos sino también en el resto de miembros del reino animal. El deso de explorar, de investigar, y de descubrir viene con nosotros y es una cualidad que cada vez es más valorada en el programa educativo de los colegios, ya que está demostrado que los niños muy pequeños son mucho más creativos que los de primaria y estos más que los de secundaria. Un segundo importante para el desarrollo de la creatividad es la adolescencia temprana, es importante que ellos sepan que pueden influir en el medio ambiente y que se valoran sus ideas y pensamientos.

El arte y la creatividad han estado siempre profundamente ligados, tanto que se ha tendido a la confusión entre ambas. Sin embargo parece que las carencias más grandes de fomento de la creatividad se encuentran en los programas de las materias artísticas para primaria, donde se presenta un proyecto a continuación de otro tras el fundamento de que los alumnos necesitan saber utilizar los materiales antes de comenzar a crear con ellos. A través de este procedimiento se corre el peligro de que los niños formen una idea equivocada acerca del arte y piensen que no es más que una serie de pequeños proyectos o experimentaciones con materiales alejadas de la expresión y la creatividad. El profesor debe alejarse de esta manera de proceder, la meta del arte en las escuela no debe ser el desarrollo de la creatividad del profesor, sino la de los jóvenes.

Parece que para ser artista hay que ser creativo, pero no todos los artistas son necesariamente personas creativas, hay muchísimos trabajos vinculados al arte que no requieren más que destreza técnica. Y existen numerosos campos en los que la creatividad es importantísima no ligados al arte tales como la ciencia, la medicina, las matemáticas, la física, etc, por este motivo es tan trascendente el fomento de la creatividad y el pensamiento creativo en los colegios.

4. La evolución de la conciencia estética.

El desarrollo estético y el creativo van íntimamente ligados y vinculados al proceso global de crecimiento además de soportar las influencias de todas las variables de nuestro medio que configuran cada personalidad diferenciada. En el desarrollo estético de las personas influyen factores como la sociedad y la cultura propias, además de ser un concepto cambiante y en constante evolución.

Se suele considerar como necesario para el desarrollo de la conciencia estética la apreciación de un cuadro o un objeto en particular, así como la adquisición de un vocabulario concreto para describir obras de arte y el conocimiento de la teoría del arte de cada época. No debemos confundir la estética con la apreciación del arte, cuando hablamos de estética nos referimos a ser conscientes de texturas, de formas, nos referimos a mirarlas, analizarlas, a disfrutar de ellas. Se puede fomentar el desarrollo de la conciencia estética en los niños a través de potenciar la autoexpresión y agudizar las sensibilidades. Los niños encuentran placentero explorar, investigar y expresar sus sentimientos acerca de su medio, como profesores tenemos que crear un ambiente propicio para este desarrollo, y ser conscientes de que es tan malo el “todo vale” como cualquier sistema autoritario y rígido.

En la escuela primaria cuando se presentan obras de arte a los alumnos suelen pasar por alto las cualidades artísticas centrándose en encontrar objetos que les son familiares. Sin embargo si puede ser posible conseguir el reconocimiento de obras de arte a esta edad, pero faltaría la comprensión y la conciencia estética, los niños pequeños no son capaces de comprender conceptos abstractos como la belleza o la fealdad. En secundaria necesitan apoyo para elegir, pero hay que tener cuidado de que estos ejemplos sean un medio para estimular el debate y no un medio para perpetuar el gusto estético del profesor o como ejemplos meramente imitables. Y para los alumnos de bachillerato el punto de partida tiene que ser su propio conocimiento, sus intereses y el medio.

5. El arte en la escuela primaria.

Para determinar el tipo de actuaciones en el aula cuando nos vamos a enfrentar a materias específicas de educación artística, tenemos que partir de la base de que lo que vamos a ejercitar con dichas asignaturas no es la memorización, ni la dependencia del profesor a la hora de desarrollar los contenidos. El ambiente que nos conduce hacia la expresión artística debe ser el propicio para fomentar la inventiva, la exploración y la independencia metal. El arte infantil es sumamente individual, uno de los objetivos fundamentales de la educación artística debe ser a la luz las diferencias individuales. En el aula de educación artística debe haber materiales necesarios para que los niños puedan utilizarlos e investigar con ellos, y el orden y mantenimiento de los mismos debe correr a cargo tanto del profesorado como de los alumnos, pudiendo de este modo inculcarles a estos últimos conceptos de orden y limpieza, además de hacerles partícipes en todo momento de lo que ocurra en el aula sintiéndose con ello más implicados.

En el arte infantil lo más importante es el proceso de creación, exaltar el producto acabado sería un error por parte del profesor, al igual que valorar a un niño por encima de otro. La influencia del profesor es fundamental para los alumnos, por ello el profesor ha de ser capaz de identificarse con sus alumnos, sea conocedor de sus necesidades individuales y programe las actividades en base a ello y no a él mismo. Los niños para motivarse deben sentir que sus opiniones y las actividades que desarrollan en clase son importantes para sus necesidades, deben discutir, conversar y defender sus opiniones para sentirse realizados, necesitan un ambiente que apoye la interacción social, en esta etapa los niños suelen estar deseosos de aportar su punto de vista. Ante un alumno inseguro el profesor tiene que ayudar dirigiendo un poco su trabajo hacia los intereses de dicho alumno, puede que de esta manera encuentre la satisfacción y la aceptación que no obtenga de otras actividades escolares.

A la hora de calificar nos encontramos con una gran dificultad, en las materias de educación artística esta es una empresa especialmente dura ya que es un gran condicionante para los alumnos a la hora de realizar sus trabajos. Puede ocurrir que influya negativamente en la creatividad ya que no se atreven a asumir el riesgo de errar por temor a una nota numérica baja. Este problema no es propio únicamente de la etapa de primaria, sino que persiste hasta la época universitaria, al fin y al cabo lo que perdura es la nota numérica.

6. Los comienzos de la expresión del yo. La fase de garabateo, de 2 a 4 años.

Esta primera etapa es muy trascendente en la vida de un individuo y el arte puede contribuir de forma muy positiva en su desarrollo. Las primeras manifestaciones artísticas de un niño suelen aparecer sobre los 2 años en forma de lo que llamamos garabateo. Podemos diferenciar tres etapas de garabateo, en primer lugar el garabateo desordenado, el niño realiza trazos descontrolados y amplios y en muchas ocasiones sin mirar al papel, la finalidad de esto es el desarrollo físico y psicológico de niño, no la intención de representar algo. Unos meses después viene la etapa del garabateo controlado, es un paso muy importante puesto que supone la conquista del control visual sobre los trazos que realiza. Por último aparece la nominación de los garabatos, al rededor del los tres años y medio el niño comienza a nombrar lo que dibuja y aunque no hay un gran cambio en la manera de representación ahora lo hace con intención. En esta primera etapa del garabateo el color no tiene mayor importancia, el niño en este momento está desarrollando la coordinación motriz y no repara en cambiar de color. Solamente en la última de las tres etapas puede comenzar a cambiar el color para nombrar los dibujos puesto que los colores pueden tener algún significado para el niño.

Una de las cosas más importantes en las etapas de garabateo es la motivación y el aliento por parte de los adultos, esto no quiere decir corregir o hacer que reproduzca una determinada forma ya que escaparía al entendimiento del niño y no serviría más que para desorientar. El niño es el que debe tomar la decisión de cuando su dibujo está terminado, y no se debe interrumpir nunca su trabajo. Es importante que el adulto estimule al niño de manera que este tome conciencia de lo que dibuja, y fomente el pensamiento imaginativo.

7. Los primeros intentos de representación. La fase preesquemática, de 4 a 7 años.

De las últimas etapas del garabateo surgen los primeros intentos de representación, a esta nueva etapa la denominamos fase preesquemática, que será el comienzo de la comunicación gráfica y el inicio de la comunicación escrita. Cada vez más los trazos van perdiendo la relación con los movimientos corporales, ahora son controlados y se refieren a objetos visuales, el niño intenta establecer contacto entre él y el objeto de la representación.

Los dibujos de los niños de esta edad son resultado de la evolución de un conjunto de líneas que forman un todo que representa de manera muy escueta algún elemento del entorno. La primera representación reconocible suele ser la de un hombre, formada por un círculo para la cabeza y dos líneas verticales que representan las piernas. Desde este primer intento de representar a un hombre el niño empieza a adherir elementos como los brazos, después el vientre y cuando llega a los 6 años es capaz de trazar un dibujo del cuerpo humano bastante elaborado.

Durante esta etapa el dominio de la forma está apoderado del pensamiento del niño prestando poca atención al color, esto no significa que el niño no tenga conciencia de lo que es el color, sino que se ocupa más de la forma. En los dibujos de esta etapa es normal ver poca conexión entre el color y el objeto representado, ya que los utilizan en función de como hallan impresionado los colores al niño, así un hombre puede ser rojo, azul o amarillo.

La motivación artística para los niños de entre 4 y 7 años se encuentra en las experiencias infantiles, que pueden ser reales o ficticias, es decir pueden se producto de su imaginación, o experiencias indirectas. A través del arte el niño puede ampliar la conciencia del medio que le rodea con ayuda de sus sentidos, fomento de la mentalidad imaginativa, originalidad y fluidez de pensamiento y también del crecimiento emocional. El arte facilita el crecimiento intelectual, social y estético. Puede dar a los niños la oportunidad para que los niños investiguen, inventen, cometan errores, tengan sentimientos de temor y odio, de amor y alegría, en definitiva las experiencias artísticas pueden ayudar a los más pequeños a prepararse para vivir como individuos que pueden y deben pensar por sí mismos.

8. La conquista de un concepto de la forma. La fase esquemática, de 7 a 9 años.

Tras mucha experimentación, el niño consigue llegar a la fase esquemática, suele llegar a ella sobre los 7 años, aunque puede no ser igual para todo. Ha conseguido realizar símbolos satisfactorios que representan a personas u objetos, estos símbolos a los que llamamos esquemas, son muy individualizados al igual que no hay dos niños iguales, no hay dos esquemas iguales, y están determinados por las experiencias sensoriales del niño con el entorno.

Podemos encontrar características comunes como por ejemplo en los que representan la figura humana. Es un esquema que el niño practica multitud de veces, es totalmente diferente en cada niño, puede ser modificado de un día para otro y es testigo de su desarrollo.

Además podemos encontrar el esquema espacial, es la mayor aportación a los esquemas de esta etapa, el niño ya es consciente de que él está sobre el suelo, la mesa está sobre el suelo, ect, y dibuja una línea en la parte de abajo de la hoja sobre la que coloca los elementos representados, a esta línea se la conoce como “línea base” y es universal en el desarrollo de los individuos. A esta línea se le suma otra en la parte superior que llamamos “linea de cielo”. El mayor descubrimiento de esta etapa es que ya hay un orden definido en las relaciones espaciales, aunque no existe la profundidad, aun no ha adquirido el concepto de tridimensionalidad.

En esta etapa el niño empieza a tener la necesidad de expresar diferencias de espacio y tiempo en sus obras, la solución que suele emplear para ello es la secuenciación de dibujos para contar algo como un viaje o una historieta .También suelen hacer esquemas del tipo rayos X en los que ilustran el interior y el exterior de un objeto simultáneamente, o si es muy importante para el niño aparece solo el interior quedando olvidada la parte externa.

Al igual que en las etapas anteriores del desarrollo el niño necesita motivación; necesita estar en un ambiente que sea propicio para la investigación con diversos materiales y la creación como medio para satisfacer sus necesidades. El niño tiene que ser consciente de sí mismo, sentirse integrado en el medio y además sentir que su opinión es importante.

9. El amanecer del realismo. La edad de la pandilla, de 9 a 12 años.

A esta edad el niño empieza a ser consciente de que forma parte de una sociedad, comienza a darse cuenta que un grupo tiene más poder que un individuo solo, busca cada vez más la independencia social en contra de la dominación de los adultos. A esta edad se empiezan a considerar las ideas y el cambio que le alejará del pensamiento egocéntrico empieza a acercarse. Se ha convertido en crítico de los demás y de sí mismo y en ciertos momentos esconderá los dibujos de la mirada de los mayores o harán un comentario negativo acerca de sus esfuerzos.

En esta etapa la representación tipo esquema ya no es válida, ahora las obras empiezan a acumular multitud de detalles y adquieren características propias de cada sexo. El niño va adquiriendo cada vez más conciencia del color, así como de las diferencias y semejanzas entre ellos, cualquier conversación acerca del color deberá centrarse en la experiencia y no en el uso correcto de este. La línea base comienza a desaparecer, y se empieza a alejar de lo concreto para manejar conceptos abstractos, ahora conoce lo que es el plano y ya no se limita en colocar objetos ordenadamente sino que los objetos representados se relacionan entre sí.

Para motivar al niño en la edad de la pandilla se le debe orientar para que haga uso de la independencia recientemente descubierta con la finalidad de lograr en él un sentimiento de autoestimación. Un buen método para ello será proponiendo temas que le interesen, significativos para él y nunca alejados de su propia experiencia.

Uno de los materiales básicos para esta edad son los papeles de colores, las múltiples posibilidades que ofrecen en cuanto a superposición y trabajo de cooperación son muy apropiadas para los primeros trabajos en grupos. La arcilla constituye otro material apto para esta etapa, se puede usar para proyectos tridimensionales junto al alambre, tela, madera, celofán, etc.

10. El arte en la enseñanza Secundaria.

Cuando se produce el cambio de primaria a secundaria también se produce un gran cambio en los alumno. El arte ha dejado de fluir sin inhibición y se ha aparecido la conciencia crítica que no se limita a los productos artísticos sino que se extiende a todos los aspectos de la vida ya que ahora son totalmente conscientes de sí mismos y de sus limitaciones en una sociedad de iguales. Estos niños se encuentran descontentos con sus padres, consigo mismos y como consecuencia se enfrentan al sistema escolar con bastante desilusión.

En la mayoría de representaciones artísticas de los alumnos de la educación secundaria se ve un intento de naturalismo debido a la conciencia de sí mismos y del entorno que han adquirido a lo largo de los años. En esta época se suele considerar que los niños se encuentran a sí mismos, dejan atrás la profunda unión a sus padres y no quieren estar controlados, ordenados y orientados por la generación precedente.

El papel del profesor es muy importante, debe suponer orientación para el alumno pero tiene que alejarse de parecer una amenaza evaluadora. Debe crear un ambiente en el que pueda fomentarse la creatividad y dar libertad a los alumnos procurando dar oportunidad de traducir preocupaciones, sensaciones y sentimientos al lenguaje artístico. El alumno de Secundaria se encuentra ante una creciente preocupación por la libertad individual y las condiciones sociales existentes, nosotros como profesores tenemos que encontrar la manera de poder usar ese potencial creativamente y de este modo desarrollar aptitudes artísticas en nuestros alumnos.

11. La edad del razonamiento. La fase seudonaturalista, de 12 a 14 años.

Entre los 12 y 14 años el producto final adquiere cada vez mayor importancia en la creación artística, esta fase del desarrollo marca el final de del arte como actividad espontánea y da comienzo a un periodo de razonamiento en el que los individuos se hacen cada vez más críticos con su producto, y se sumergen en un mar de dudas. Es uno de los periodos más importantes de la vida, y a la vez uno de los más difíciles.

Los cambios en sus cuerpos se hacen visibles a la hora de estudiar las representaciones que realizan de la figura humana. A medida que tienen lugar estos cambios aumenta el hábito de dibujar, suelen exagerar las características sexuales y no hay motivo para considerar que no sea algo normal. Una de las tareas más difíciles para los preadolescentes es autorretratarse, aunque no existan diferencias muy grandes en el tipo de representación con respecto a etapas anteriores, ahora se percibe una mayor preocupación por el detalle especialmente en el estilo de ropa, tipo de peinado y rasgos faciales.

Aparecerá también una distinción clara entre las reacciones sensoriales de los niños ante su obra gráfica. Los primeros, a los que llamaremos tipo visual, se inclinarán más a introducir la perspectiva en la representación del espacio, y otros se interesarán más en la experiencias subjetivas y resaltan la relación subjetiva entre ellos y el objeto. Es un error muy común orientar el currículo hacia la representación de la perspectiva a través de uno o dos puntos, puntos de fuga y líneas del horizonte, esto tiene una repercusión negativa para aquellos alumnos que este método se convierte en puramente mecánico y no encuentran ninguna conexión con el mundo que les rodea.

12. El periodo de la decisión. El arte adolescente, de 14 a 16 años.

A partir de los 14 años el adolescente se encuentra en actitud de decidir cual entre todas las actividades que conoce elige para centrarse en ella y perfeccio­narla. En esta etapa se afirma la diferenciación entre los dos tipos creativos, el tipo háptico y el tipo visual. El tipo visual contempla las cosas y considera primero el conjunto y se detiene después en los detalles. El tipo háptico se preocupa más por la experiencia visual, se preocupa más por el aspecto emocional de las cosas y participa como actor en sus obras. Podríamos asociar el tipo háptico con el expresionismo, y el tipo visual con el impresionismo.

El programa de arte de los institutos suele carecer de relación con los intereses de los jóvenes, sin embargo debería encargarse de proporcionar un medio de expresión de sentimientos y emociones para que los alumnos pudieran darse cuenta de que el arte es realmente importante para ellos y para los que los rodean.

En cuanto a el arte que practican los individuos que abandonan los centros escolares suele tener relación con valores prácticos como la fabricación de muebles, la restauración, etc., es decir con la artesanía. De esta manera se tiende a seguir patrones que facilitan el trabajo manual sin dejar al creador aportar nada de sí mismo, y perdiendo el interés artístico por completo. Por todo esto el currículo debe ir orientado a formar personas que sean capaces de llevar a cabo un proyecto artístico desde la concepción de la primera idea hasta la elección del acabado final de la obra.


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